Para celebrar el cumpleaños de Hunter S. Thompson, hoy se puede comprar Scrivener con un 24% de descuento.

Sólo tienes que introducir el cupón THOMPSON cuando vayas a comprar tu licencia.

Éste es el mensaje de promoción que circula por Twitter:

24-hour, 24% Scrivener discount celebrating Hunter S. Thompson’s birthday! Enter THOMPSON as a coupon code when purchasing regular licence.

Es curioso, hoy es también mi cumpleaños.

Más sobre Scrivener

Publicado: 12/07/2010 en Aplicaciones

Buscando fuentes para la anterior entrada encontré dos testimonios sobre Scrivener que me gustaría destacar en Tecnele.

El primero es un artículo sobre el uso de Scrivener en la enseñanza. El artículo está en inglés, pero vale la pena el esfuerzo.

Today I’m writing about Scrivener, an enhanced word processor from the folks at Literature and Latte. If Things is an important part of my daily workflow, Scrivener is essential. In fact, more than any other program Scrivener ensures my loyalty to the Mac platform and helps me quash my desire for a netbook (I’ve yet to find a comparable composition tool for Windows or Linux, but please let me know in the comments if I’ve missed one). I don’t remember how I wrote before discovering it, and I can’t imagine writing without it.

So that’s high praise—perhaps a bit overblown—but this software changed the the way I think through, organize, and perform my professional writing. As with Things, I won’t aim to give a complete tutorial: Literature and Latte hosts a series of video tutorials on their website that will walk you through most of Scrivener’s features. Instead, I’ll try and detail why I find Scrivener valuable for academic writing and teaching.

[Puedes seguir leyendo aquí.]

El segundo es un screencast que ofrece una rápida y concisa idea de las posibilidades de Scrivener.

Scrivener for OS X

Scrivener es una de mis aplicaciones favoritas. Se trata de un programa concebido para facilitar la escritura, y su punto fuerte es la manera en que permite organizar varios archivos de texto (que en Word, para entendernos, serían ficheros individuales), observar de un vistazo las relaciones entre ellos, y pasar de uno a otro casi de inmediato.

La aplicación se puede descargar gratuitamente por un período de prueba de 30 días. Después, hay que decidir si comprar la licencia o no. En la mayor parte de los casos, la decisión estará ya tomada antes de que cumpla el plazo: es difícil prescindir de Scrivener una vez que se conoce.

Scrivener es una herramienta formidable no sólo para escritores o investigadores académicos, sino también para cualquier profesor que tenga que organizar un curso. Aquí podéis ver un testimonio (en inglés).

Los puntos fuertes de Scrivener son tantos que es difícil resumirlos. Basta con darse una vuelta por los tutoriales de vídeo para hacerse una idea de las posibilidades que presenta. Las reseñas son unánimemente favorables.

¿Y los puntos débiles? El mismo de siempre cuando se trata de aplicaciones informáticas: el idioma. No tanto porque el interfaz esté en inglés (el inglés de interfaz se ha vuelto una especie de esperanto, conocido incluso por quienes no dominan el idioma en otros contextos), sino más bien porque el usuario en español pierde las opciones de corrección y ayuda gramatical y ortográfica. Lo único que se puede hacer es exportar el proyecto a Word y corregir en este programa. [O eso creía yo hasta que los autores de Scrivener me sacaron del error por medio de Twitter. Ver el comentario de abajo.]

Una última advertencia: hay una versión 2.0 anunciada para finales de septiembre o principios de octubre. Esta versión costará 25$ a los que tengan la versión anterior (Scrivener cuesta ahora 40$), y será gratis para quienes la hayan comprado hasta tres meses antes de adquirir Scrivener 2.0. En otras palabras, si vais a adquirir Scrivener, es mejor agotar los 30 días de prueba y efectuar la compra en agosto.

Desgraciadamente, Scrivener sólo está disponible para Mac. Aquí podéis encontrar algunas alternativas para Windows.

El buen profesor

Publicado: 04/07/2010 en Metodología
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Hace unos meses el “New York Times” publicó un interesante artículo sobre las cualidades que debe reunir un buen profesor.

Aunque el artículo está en inglés y no se refiere específicamente a la enseñanza de ELE, me parece lo suficientemente relevante para compartirlo con los lectores del blog.

ON A WINTER DAY five years ago, Doug Lemov realized he had a problem. After a successful career as a teacher, a principal and a charter-school founder, he was working as a consultant, hired by troubled schools eager — desperate, in some cases — for Lemov to tell them what to do to get better. There was no shortage of prescriptions at the time for how to cure the poor performance that plagued so many American schools. Proponents of No Child Left Behind saw standardized testing as a solution. President Bush also championed a billion-dollar program to encourage schools to adopt reading curriculums with an emphasis on phonics. Others argued for smaller classes or more parental involvement or more state financing.

Lemov himself pushed for data-driven programs that would diagnose individual students’ strengths and weaknesses. But as he went from school to school that winter, he was getting the sinking feeling that there was something deeper he wasn’t reaching. On that particular day, he made a depressing visit to a school in Syracuse, N.Y., that was like so many he’d seen before: “a dispiriting exercise in good people failing,” as he described it to me recently. Sometimes Lemov could diagnose problems as soon as he walked in the door. But not here. Student test scores had dipped so low that administrators worried the state might close down the school. But the teachers seemed to care about their students. They sat down with them on the floor to read and picked activities that should have engaged them. The classes were small. The school had rigorous academic standards and state-of-the-art curriculums and used a software program to analyze test results for each student, pinpointing which skills she still needed to work on.

But when it came to actual teaching, the daily task of getting students to learn, the school floundered. Students disobeyed teachers’ instructions, and class discussions veered away from the lesson plans. In one class Lemov observed, the teacher spent several minutes debating a student about why he didn’t have a pencil. Another divided her students into two groups to practice multiplication together, only to watch them turn to the more interesting work of chatting. A single quiet student soldiered on with the problems. As Lemov drove from Syracuse back to his home in Albany, he tried to figure out what he could do to help. He knew how to advise schools to adopt a better curriculum or raise standards or develop better communication channels between teachers and principals. But he realized that he had no clue how to advise schools about their main event: how to teach. […]

Sigue leyendo aquí Building a Better Teacher.

El artículo iba acompañado de una serie de vídeos.

¿Qué pasa si queremos hacer un podcast usando en él el sonido de un vídeo? En otras palabras, ¿cómo podemos conseguir un archivo de audio partiendo de un archivo de vídeo?

Supongamos que tenemos un archivo de vídeo en MP4, que es uno de los formatos más habituales cuando bajamos un vídeo de YouTube o pasamos una película al disco duro con una aplicación como Handbrake (que tiene un icono espantoso, pero es una aplicación excelente).

Lo más fácil es bajar e instalar la aplicacion gratuita MPEG Streamclip (hablando de aplicaciones excelentes: ésta tiene incluso versión de Mac y Windows). Luego, sólo tenemos que abrir el archivo de vídeo y pulsar File/ Export Audio.

Si por algún motivo no tenemos Squared 5 y no queremos o no podemos instalarlo, hay un camino alternativo.

1. Si tenemos Quicktime Pro, debemos pulsar Comando+J para borrar el vídeo del archivo MP4.  Esto nos deja un archivo con la extensión .mov, que tenemos que cambiar manualmente a .m4a. El resultado es un archivo de audio que podemos abrir en iTunes e importar en iMovie o Audacity.

2. Si no tenemos Quicktime Pro, simplemente cambiamos la extensión del archivo manualmente, de .mp4 a .m4a.

La diferencia entre 1. y 2. es una cuestión de tamaño: en el segundo caso, la información de vídeo sigue codificada en el archivo, por lo que éste tendrá un tamaño mayor. En el primer caso, el archivo resultante sólo tiene información de audio. Naturalmente, si trabajamos con archivos pequeños nos dará lo mismo, pero no si trabajamos con archivos de larga duración.

En cualquiera de los dos, si queremos un archivo en MP3 (y no en M4A o AIFF), sólo tenemos que usar Audacity: primero importamos el archivo en M4A y luego lo exportamos en MP3.

Alguien que usa un ordenador Mac puede usar la aplicación iMovie para subtitular vídeos bajados de YouTube.

1. Primero hay que bajar el vídeo de YouTube como un fichero MP4.
Hay muchas maneras de bajar vídeos de YouTube. Por ejemplo el DownloadHelper de Firefox, o algunas páginas web como la siguiente:
http://download-youtube-videos.org/

2. Una vez que tenemos el fichero MP4, abrimos un nuevo proyecto de iMovie e importamos el vídeo (File/ Import Movies).

iMovie va a importar el vídeo como un clip (lo que llevará unos pocos minutos mientras le da formato, hay que tener paciencia, es el momento de hacerse un té o asomarse un rato a la ventana).

3. Ahora puedes abrir un nuevo proyecto y añadirle el vídeo importado. A partir de aquí sólo tienes que editarlo como cualquier otro proyecto de iMovie. No sólo puedes añadirle subtítulos, sino también otros efectos (cámara rápida o lenta, “reverse motion”, etcétera).

¿Alguna idea para los usuarios de Windows?

Otro uso de los blogs en clase

Publicado: 24/06/2010 en Blogs
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En lugar de crear un único blog para el curso, se puede pedir a los estudiantes que cada uno realice su propio blog.

La experiencia aparece recogida en el blog TeachPaperless, y estas son las principales ideas a tener en cuenta:

1) Los estudiantes parecen responder muy favorablemente a la tarea de escribir su blog. El 80% de ellos contribuyó con más entradas de las requeridas.

2) Las entradas del blog eran muy heterogéneas: notas de clase, traducciones, ensayos, proyectos, reflexiones personales sobre textos de clase y sobre sucesos actuales, etc.

3) El “feedback” del profesor consistió en comentarios y vídeos de Jing.

4) Los blogs ofrecieron al profesor un firme punto de partida para la discusión en clase.

5) Los blogs crearon además un sentimiento de grupo, pues todos los estudiantes seguían los de sus compañeros.

6) Leer unos cuantos blogs supone un trabajo extra para el profesor [y no digamos tener que corregir los errores lingüísticos].

En fin, ahí quedan unas cuentas ideas sobre otra manera de usar los blogs en clase de ELE.

Y un interesante enlace al blog comunitario de una clase de Civilización Occidental (West Civilization), publicado por los estudiantes del curso.

Me gustaría cerrar provisionalmente la cuestión del uso del blog en la clase de ELE con algunos consejos basados en mi propia experiencia al afrontar la cuestión.

  1. Consistencia en el contenido y el estilo. Es importante establecer un tema más o menos amplio para el blog y un estilo para las entradas. La fidelidad a esta idea le dará al blog una identidad propia.    Por otro lado, tanto el tema como el estilo del blog deben ser lo suficientemente elásticos para admitir variaciones y no caer en el aburrimiento.
  2. Creatividad y funcionalidad en el diseño. No te conformes con las plantillas (templates) básicas y su configuración por defecto (default settings). Explora las posibilidades que se ofrecen para adaptar el blog a tus necesidades y objetivos.    Un blog para la enseñanza debe ser simple y atractivo. El estudiante debe sentirse en el blog como en su casa, no como en una jungla o un desierto. No caigas en la tentación de llenar el blog de enlaces: que cada elemento responda a una función, prescinde de todo lo que vaya a ser de dudosa utilidad (por ejemplo, en lugar de enlazar tu blog a 10 diccionarios diferentes, elije uno o dos que te parezcan especialmente útiles y prescinde de los demás: estarás dirigiendo a tus estudiantes en el mejor camino).    WordPress ofrece la posibilidad de elegir entre unas cuantas plantillas y, después, aplicar Widgets (calendario, estadísticas, etc.) para personalizar tu blog. Si usas Blogger, prueba Blogger in draft. Te ofrece la oportunidad de diseñar tu propia plantilla (template designer).
  3. Explora las posibilidades de WordPress y/o Blogger antes de poner en marcha el blog, aunque luego no las uses todas. Lo mejor es tener la capacidad de elegir, y no conformarte con una opción porque no conocías la alternativa.    Por otro lado, no te sientas abrumado: nunca dejarás de aprender. Usa Google para consultar tus dudas (preferentemente en inglés, pues hay mucha más información).
  4. Usa un procesador de textos externo para escribir y editar las entradas. Una de las limitaciones de WordPress y Blogger es que sus editores de texto son muy simples. Si quieres beneficiarte de las opciones que ofrece un procesador como Word, es mejor que en vez de lamentar la ausencia de alguna de ellas uses directamente tu programa habitual de edición de texto. Después, copia y pega, revisa el formato de la entrada (normalmente habrá un cambio de alineamiento y formato de letra, pues están definidos en el diseño de plantilla de tu blog) y publícala.
  5. Siguiendo las estadísticas. Una de las ventajas de WordPress es que ofrece estadísticas muy precisas de las visitas al blog. En Blogger tienes que usar un servicio externo a la propia plataforma para tener estadísticas.
  6. Por último, un pequeño detalle insignificante, pero que en mi época de Blogger me dio un poco la lata. ¿Cómo abrir los enlaces en una nueva página, para no sacar a los lectores de tu blog? En WordPress cada vez que añades un enlace puedes determinar si se abrirá en la misma página o en una nueva. No así en Blogger, donde por defecto todos los enlaces se abren en la misma página. Para el que prefiera lo contrario, hay una solución más simple de lo que parece a primera vista.

¿Para qué puede servir un blog en un curso de ELE?

El blog es un buen método para crear una conexión en el grupo que vaya más allá del aula. Los estudiantes pueden seguirlo y participar en él, mientras leen en español, ven vídeos y aprenden sobre los temas tratados.

Hay una serie de cuestiones a plantearse antes de poner en marcha un blog. Entre ellas:

  1. ¿Cuál será la función del blog con respecto a los contenidos de las clases? ¿Ofrecerá los mismos contenidos en un formato distinto, contenidos complementarios, o contenidos independientes y totalmente distintos? El blog puede ser un buen vehículo para compartir notas de clase, para ofrecer el sílabo de antemano, plantear preguntas a responder en clase, cerrar cuestiones que no se pudieron concluir por falta de tiempo, reabrir las que no se concluyeran de manera satisfactoria, o simplemente compartir con los estudiantes información o pistas sobre algo que les podría gustar o que deberían saber. Las posibilidades son múltiples, pero es importante definir el carácter del blog de antemano para que no se convierta en un cajón de sastre y mantenga un cierto protocolo.
  2. ¿Quién será el responsable del blog? ¿Qué papel tendrán los estudiantes? Las plataformas para crear blogs permiten establecer diferentes cuentas de usuarios con roles individuales. Así, habrá por lo menos una persona con plenos poderes (el administrador y, normalmente, creador del blog), y luego personas que pueden publicar entradas pero no alterar el diseño o la configuración; incluso podemos restringir los comentarios a las entradas. Es esencial establecer al principio el papel del profesor y los estudiantes. ¿Va a ser el profesor el único que publique entradas o también lo podrán hacer los estudiantes? ¿Serán moderadas (y corregidas) las entradas de los estudiantes? ¿Se limitará la colaboración de los estudiantes a los comentarios? ¿Cómo se va a evaluar la participación en el blog? Todas estas cuestiones deben compartirse y discutirse con los estudiantes, para que tengan una idea precisa de lo que el profesor espera de ellos.
  3. ¿Será el blog periódico o responderá a la voluntad de los que puedan publicar? ¿Habrá, por ejemplo, una entrada antes y otra después de cada clase, para anticipar y recapitular, o se publicará de una manera más libre? ¿Se asignará periódicamente entradas a los estudiantes, como una tarea más del curso? Hay que decidir también (y poner en marcha) un mecanismo para advertir a los implicados en el blog de la publicación de una nueva entrada (esto se puede hacer por medio de suscripciones por email, Twitter, Facebook, dependiendo de cada plataforma; por ejemplo, cada vez que hay una nueva entrada en Tecnele automáticamente aparece un enlace en mi página de Facebook, Twitter y Tumblr).

Se agradecen comentarios con nuevas ideas y cuestiones, así como experiencias con el uso de blogs en cursos de ELE.

WordPress vs. Blogger

Publicado: 16/06/2010 en Blogs
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Después de un mes de esterilidad (mes de exámenes finales y de principio del verano), Tecnele se ha mudado de Blogger a WordPress.

Este período de silencio me ha servido además para repensar los objetivos del blog: las aplicaciones informáticas ( y ya no la tecnología, término más amplio y vago) en la enseñanza de ELE.

También he podido aprender un poco más sobre las posibilidades que ofrecen otras plataformas en la creación y el mantenimiento de blogs, y finalmente decidí mudar Tecnele a WordPress.

¿Por qué? Entre otras razones (de las que hablaré más abajo), por la opción de categorizar las entradas. Ahora, cualquiera que quiera consultar entradas de una misma categoría (presentaciones, blogs, audio, etc.) puede acceder a ellas desde el menú situado a la izquierda.

Decía que hay otras razones, pero como al fin y al cabo las dos plataformas son diferentes, lo que prevaleció en el caso de Tecnele no es aplicable a todas las circunstancias imaginables.

Si alguien está pensando en empezar un blog, lo que debe hacer es decidir qué es exactamente lo que quiere y, luego, informarse de cuáles son las posibilidades que ofrece cada sistema.

Sin ánimo de hacer un análisis exhaustivo (y redundante, hay ya suficientes en la Red), los siguientes puntos me parecen especialmente a tener en cuenta:

  1. Es más fácil crear un blog en Blogger que en WordPress, pero WordPress ofrece opciones más sofisticadas y “profesionales”.
  2. Blogger tiene la ventaja de usar una cuenta de Google, con lo que se puede usar con la misma contraseña que otras aplicaciones (Google Docs, Google Bookmarks, Google Maps, etc.)
  3. En Blogger, Google es el propietario de tu blog. Puede cancelarlo en cualquier momento (aunque a decir verdad es un caso muy raro). En WordPress, tú eres el propietario.
  4. WordPress tiene un límite de 3GB de archivos por blog. A partir de ahí, si quieres subir fotos o ficheros de audio debes pagar (o borrar archivos viejos) para obtener espacio extra. ¿Y qué pasa si tienes dos (o tres) blogs? Cada uno de ellos tiene sus 3GB.
  5. WordPress ofrece dos posibilidades: WordPress.com es un portal donde puedes crear un blog y alojarlo (con el límite de 3GB de archivos), mientras que WordPress.org te da la opción de descargar el programa para crear tu blog desde tu ordenador y, después, alojarlo en un servidor de pago. Ésta es, obviamente, la forma más sofisticada de crear un blog y la única en la que realmente puedes sentirte propietario de él (con la posibilidad de subir tantos archivos como quieras, y de tener tu propio dominio). No hace falta decir que es también la más complicada, a menos que quieras contratar un dominio preparado para alojar directamente un blog de WordPress.org, en cuyo caso te ofrecen una instalación “en cinco minutos”.