Usar PowerPoint en clase

Publicado: 29/04/2010 en Presentaciones
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Recientemente ha aparecido en “The New York Times” un artículo que pone en entredicho la efectividad de PowerPoint en la estrategia militar. No es mi intención comparar la educación con el arte de la guerra, al menos no en esta entrada del blog, pero se me ocurre que habría que hacerse las mismas preguntas con respecto al uso de PowerPoint la enseñanza.

No hay duda de que PowerPoint es un instrumento efectivo para presentar cierto tipo de información de manera organizada y resumida, pero también es obvio que su uso masivo o incluso exclusivo tiene un efecto empobrecedor y limitante. Los estudiantes, que lo reclaman cada vez con más insistencia, no son agentes de una opción libre, sino que han sido educados en el “PowerPoint thinking”, en una manera de conceptualizar, comprender y memorizar la información basada en la espacialidad de la pantalla, y no en la palabra.

No es mi ánimo profundizar en el asunto, sino únicamente abrir una puerta a la reflexión con el fin de que el uso (o la abstención) de PowerPoint se haga de la manera lo más consciente y efectiva posible.

¿Qué tipo de contenidos se prestan más al uso de PowerPoint? (Más sobre lo mismo.)
¿Cómo optimizar las presentaciones? (Más sobre lo mismo.) (Y más.)
¿Es mejor ofrecer el documento de PowerPoint a los estudiantes o no? ¿Antes o después de la clase?

comentarios
  1. Hola Alberto,Me alegra un montón ver que te has animado a crear este blog. Tiene muy buena pinta y los temas que tratas me parecen muy interesantes. En particular este del uso de presentaciones en clase. Yo creo que, bien usadas, son un recurso que ayuda mucho en las clases. En mi caso, con inmigrantes de nivel inicial el uso de imágenes para explicar conceptos me ayuda mucho. Además, puede ser muy útil para explicar, por ejemplo, cómo funcionan los verbos en español: si construyes una presentación en la que la terminación del infinitivo desaparece y se transforma en las terminaciones del presente de indicativo, un alumno de nivel muy inicial lo entiende a la primera aunque no entienda lo que tú estás diciendo en ese momento.No sé son solo ideas. Aquí en Sierra Pambley hemos creado una web para alumnos en la que hemos subido muchas presentaciones que usamos en clase. Ya me dirás qué te parece: http://www.sierrapambley.org/alumnosUn abrazo muy fuerte y sigue con este blog.Mario de la FuenteFundación Sierra Pambley (León, España)

  2. Querido Mario:Me alegro de tener noticias tuyas, y más siendo de esta manera inesperada e indirecta.Me temo que mi opinión sobre el uso de presentaciones en clase no es ni radical ni original. Me parece que, como todo recurso, su rendimiento depende de la habilidad y el conocimiento del profesor. En este sentido, no creo que PowerPoint (y en conjunto la tecnología) suponga una revolución, sino al contrario ofrece al profesor nuevas posibilidades, al mismo tiempo que le exige nuevas aptitudes. Lo que desde mi punto de vista ya no puede hacerse es descartar las unas porque no se tienen las otras. Las presentaciones de vuestra página web (con la cual me he tomado la libertad de inaugurar una lista de enlaces en el blog) me parecen ejemplares en el mejor sentido de la palabra. Es decir, creadas con conciencia y dedicación, sin sacrificar la metodología a la tecnología (uno de los repetidos peligros de aplicaciones como PowerPoint), sino al contrario materializando la primera por medio de la segunda.Personalmente, yo no usaría PowerPoint para combatir a los talibanes y mover tropas por Afganistán como si fuera el tablero del Risk, ni tampoco para enseñar una materia como filosofía. En ambos casos, la comprensión se cobra el precio de la simplificación, y al final lo que se obtiene es la ilusión de haber comprendido una compleja situación bélica o una no menos compleja teoría filosófica cuando lo único que se ha comprendido es el diagrama que las sustituye. El problema en ambos casos es que el particular no puede abstraerse en un universal sin sacrificar una parte esencial de lo que era necesario comprender.Sin embargo, las lenguas parecen idóneas para este tipo de abstracciones pedagógicas, que es lo que han venido practicando las gramáticas (normativas o no) desde los griegos. Pues en el fondo (y aquí tampoco soy original sino que sigo a Steven Pinker) las lenguas están basadas en la interacción de un sistema de reglas generales (abstracciones) y una serie de casos excepcionales que (según Zizek) sirven de cierre o sutura del sistema.Un fuerte abrazo y gracias por abrir espacio al diálogo.Alberto Bruzos

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